No, no se trata de la clasica cinta de los 80’s protagonizada por Richard Pryor sino de la inocencia de este pequeñin y su “juguete”.
Moraleja: Hay que tener siempre bien cuidado los objetos personales, y si es posible bajo llaves y candados; no nos vaya a pasar lo mismo.


PD.- Agradezco una vez mas al buen Linuxman por su contribución.